Durante la Edad Media existían gran cantidad de caminos que recorrían el territorio en dirección a Santiago de Compostela, teniendo especial importancia los caminos procedentes de Portugal.

Dentro de estos caminos de peregrinación, los expertos incluyen el denominado Camino Portugués de la Cotsa, que transcurre desde A Guarda hasta Redondela, donde se une con el Camino Portugués tradicional para legar a Santiago.

Esta ruta era seguida por los peregrinos procedentes de las tierras más occidentales, aquellos que desde paises de ultramar arribaban a los puertos portugueses para llegar hasta Compostela siguiendo este viejo camino costero. Su importancia la corroboran los topónimos, elementos de devoción xacobea y antiguos hospitales y hospederías que atendían a peregrinos como los de Viana do Castelo y Caminha. Desde aqui cruzaban el río Miño en barca hasta la orilla gallega de A Pasaxe, en el actual concello de A Guarda, para continuar atravesando los municipios de O Rosal, Oia, Baiona, Nigrán y Vigo, hasta que llegaban a Redondela, donde continuaban por la misma ruta que hacían los peregrinos procedentes del camino portugués que transcurre por el interior.

El Camino Portugués de la Costa se estrena oficialmente en el Año Santo 2010.